“Los lunes son las trampas en el concurso de la vida”… era la frase que adornaba una playera que tenía cuando era niño y la verdad no la entendía. Tarde algún tiempo. Ahora lo sé bien. Al lunes se le agarra fuerte desde temprano para domarlo, si no, se sale de control. Hay que tener de base una buena noche de descanso. Desde temprano hay que armarse mínimo con unas flexiones de brazos, torzo y piernas, un buen baño y más tarde una taza de café. Mínimo. Al menos en mi caso. Así puedes afrontar las horas que te esperan sentado frente al monitor, pegado al teléfono, buscando facturas en el archivo. Hoy lunes no fue especialemente así y es que no tuve la base sólida de un sueño relajado. No sé porque. Fue una de esas noches en las que la cama y uno no somos uno si no dos. Ahora son las 5:50pm y salgo para la casa en 10 minutos, dispuesto a descansar.